SAMANTHA POV.
Estaba
sentada en el sillón de mi habitación, me sentía mal cada día me
sentía mas distanciada de Ben, a veces sentía que en cualquier
momento el me dejaría o se cansaría de mi, hoy por ejemplo habíamos
discutido por una pequeñez que si ahora me pongo a pensar ni
siquiera recuerdo el por que, para mi fue inevitable el no llorar.
Esta
noche era demasiado triste llovía a mil cantaros, mientras lloraba
pensaba lo mucho que lo amo, me recosté mejor en el sillón.
Escuche
cuando la puerta principal se abrió, sus pasos eran pesados, lo
primero que vi fue su rostro que se asomaba, entro al cuarto
empapado.
-Perdón
- trago saliva, en su rostro y voz podía a preciar que se sentía
igual que yo, dolido por la situación - no debí comportarme así
pero no quería decir cosas que no siento, lo único que se es que te
amo – me miro directamente a los ojos, esperando una respuesta yo
estaba sin habla, su rostro se contrajo mal interpretando todo, se
giro de nuevo para irse, me levante sin pensarlo dos veces, lo tome
del hombro.
-Espera
– dije – yo también lo siento.
Realmente
lo sentía, quería que fuéramos los mismos de antes, que cada día
estuviéramos agradecidos por despertar juntos, que cada noche nos
conociéramos de nuevo, volver a sentir su piel sobre mi piel, que
tatuara sus besos en cada tramo de mi piel.
Me
miro tiernamente, puso sus manos sobre mi cintura, junto nuestras
frentes, ambos respirábamos entre jadeos, posiblemente era por que
el estaba mojado y mañana despertaría con un resfriado, y yo estaba
emocionada por nuestra reconcilacion.
Lentamente
me beso, quería tomarse su tiempo para saborear mi lengua, yo puse
mis manos sobre su cuello para prolongar mas el beso, cuando nos
separamos para tomar aire, el me abrazo mas fuerte, y me susurro al
oído.
-Te
Amo – jamas me cansaría de escucharlo, mi corazón se desboco
quería sentirlo mas cerca de mi.
-Yo
también te amo jamas lo dudes – el me miro con amor sus ojos verde
oliva brillaban al igual que los míos.
El me
soltó, fue a apagar las luces, la habitación quedo en total
oscuridad, por varios minutos reino un desesperante silencio, el cual
fue interrumpido por el sonido de la regadera, posterior mente se
escucho el sonido de la cortina, cuando entre al baño el ya estaba
adentro bañándose, mejor decidí darle su espacio y esperarlo en la
cama.
-¿Por
que no te bañas conmigo?- dijo cuando yo me encontraba en el marco
de la puerta, en mi rostro se formo la típica sonrisa idiota, me
quite rápidamente todas las prendas y las arroje al cesto,
cuando
entre a la regadera el me sonreía – me encanta tu atuendo de hoy –
me dijo mientras con su mirada recorría todo mi cuerpo.
Yo
también me di un gusto de apreciarlo a el y a toda su anatomía, su
rostro era bastante varonil, sus labios me encantaban eran gruesos
me invitaban a morderlos, su mentón es cuadrado y definido, sus ojos
verdes oliva tan profundos y sinceros, su torso apenas marcado, antes
de darme cuenta ya estábamos besándonos y tocándonos de bajo de la
regadera.
Nuestros
cuerpos estaban tan unidos, mis pechos rozando su pecho, mis manos
tomándolo del cuello , nuestras bocas se separaron, el me empezó a
besar el cuello y yo me dedicaba a disfrutar el pacer que me
producía.
El me
cargo y me arrincono en una esquina del baño, me erice al tocar el
frió de la loseta, empezamos, empezamos a besarnos de nuevo aun con
mas pasión, podía sentir su enorme erección.
-Hazlo
– pedí con una voz de suplica.
-Con
gusto mi amor – me penetro lentamente, en ese momento podía sentir
todas clases de emociones: amor, deso, cariño, felicidad, alegría,
esperanzas, lujuria, placer, todo eso y mas.
Su
ritmo se fue acelerando, empece a gritar de puro placer, el empezó a
disminuir la fuerza.
-No
tu sigue así – dije como pude.
-No
lo pedirás dos veces- dijo con una voz combinada entre placer y
presunción.
Como
pudo cerro la llave de la regadera, el me saco del baño, pero aun
unidos por su penetración y mis ganas de el, me recostó con toda la
delicadeza, se posiciono sobre mi, yo enrede mis piernas sobre su
cintura, cuando cambiamos de posición quedando yo arriba, el me
miraba con amor y dulzura, yo empece mis pequeños brinquiños, el
puso sus manos sobre mis cintura, después sobre mis pechos y empezó
a manosearlos.
Podía
percibir que ya no duraría mas sin que se viniera, me volví a
acodar abajo, me volví a besar,
cuando
sentí su liquido dentro de mi, cerré mis ojos.
Los
abrí de nuevo, mire el reloj eran las dos de la madrugada, yo estaba
vestida, todo había sido un sueño uno muy bueno pero no había
pasado, lo busque en la cama, mi corazón me empezó a doler, su
orgullo era mas grande que cualquier amor que pudiera sentir por mi.
Me
levante a mojarme la cara, mirar el baño me recordaba lo emocionante
que habría sido hacer adentro, me fui a la cocina por un vaso de
agua, cuando ya iba de nuevo a la cama vi un bulto en el sillón,
prendí la luz y ahí estaba el, dormido, antes de pagarla de nuevo
el se despertó.
-Hola
– dijo con una voz de cansancio – aun estas enojada – dijo
mientras se paraba y bajaba la mirada.
Camine
hacia el y lo abrace, el parecía extrañado por mi reacción.
-Callate
y besame – dije con mi voz mas seductora.
El
levanto la mirada, en sus ojos había un brillo especial, me tomo del
cuello, y cumplió mis exigencias.
-Sabes
que – dije con una sonrisa, el movió la cabeza pidiendo respuestas
– los sueños son buenos pero la realidad es mejor – dije
mientras lo jalaba de la ropa y lo llevaba a la regadera a cumplir mi
sueño.
*************************************Fin*******************************************
Bueno este es mi primer Lemmon y se lo envie a eclipce de lunas, espero que dejen sus comentarios :)

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